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El Corazón
de una Madre
El corazón de una madre
¡Hola! Para ti mamá es este artículo. Espero que muchas puedan identificarse
con el.
Existe una ternura perdurable en el amor que siente una madre hacia un hijo,
que trasciende al resto de los afectos del corazón. Es un amor que no se
deja enfriar por el egoísmo, ni se deja acobardar por el peligro, ni se
debilita por causa de lo que carece de valor, ni se apaga por causa de la
ingratitud. La madre sacrificará toda comodidad a su conveniencia,
renunciará a todo placer, se gloriará en su fama y se exaltará en su
prosperidad y si la adversidad se ceba sobre él, ella le querrá incluso más,
por causa de su desgracia. Y si su nombre queda manchado por la ignominia, a
pesar de ello, ella lo seguirá amando y guardándolo como un tesoro. Y si el
mundo entero le deja de lado, ella será el mundo entero para él.
Mayo es el mes del Día de las Madres y, por mucho que nos esforcemos en
evitarlo, a algunas les produce más sufrimiento que placer. Pero nos
esforzamos por aplicarnos las palabras de la Santa Escritura: "...todo lo
que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo
amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que
merece alabanza, en esto pensad."
Sea como fuere, no hay lugar para presentar la resignación, le ha tocado a
usted representar para siempre su papel de madre. El amor de una madre es
algo que no se acaba, ni siquiera cuando sus hijos se hacen mayores ni
cuando se marchan. Dios plantó el amor de una madre a tal profundidad que
sus raíces se encuentran en lo más hondo de nuestros corazones. No hay lugar
para presentar la renuncia, para abandonar ni para escapar, de modo que más
le vale a usted ponerse cómoda, hacerse a la idea de que no hay escapatoria
y ¡disfrutar el día! Si su hijo se ha ido a comer por ahí y se ha olvidado
de usted, busque a otro, dele un abrazo y muéstrele su cariño. Encuentre a
otro muchachito que se pueda sentir solo y use su imaginación. No permita
que nadie le prive de la diversión que le pertenece. Así, ¡qué importa si no
recibe usted una tarjeta ese día ni flores y ni siquiera una llamada!
Envíele una nota a su hijo (o hija) diciéndole que le quiere mucho, aunque
no reciba otra de vuelta. Continúe enviándole mensajes de cariño. Continúe
manifestando lo que siente en su corazón, continúe plantando y regando las
semillas. Continúe mandando sus mensajes de cariño y plantando semillas de
amor en su familia. No espere demasiado a cambio y no se sentirá
decepcionada, pero continúe plantando semillas porque no está usted sola en
esa labor. Hay miles de madres que se esfuerzan por hacer de éste un día
significativo, así que hágalo ¡plantando su amor en otros! Sé que a muchas
le funciona y también le funcionará a usted. Alégrese de tener un corazón de
madre porque su amor es especial.
Si le hablo a mis hijos de lo que está bien y lo que está mal, pero no tengo
amor, soy como el timbre de la puerta o como ollas golpeando en la cocina. Y
a pesar de que sé las etapas por las que van a pasar, y conozco los dolores
del crecimiento, y puedo contestar a todas sus preguntas acerca de la vida,
y me considero una madre dedicada, pero si no tengo amor, no soy nada.
Si renuncio a la realización de una carrera para hacer que la vida de mis
hijos sea mejor, y me quedo levantada toda la noche cosiendo y haciendo
trajes o preparando galletas al horno sin que me hayan dado demasiado aviso,
pero me quejo por causa de la falta de sueño, no tengo amor y no he
conseguido nada.
Una madre amorosa es paciente con la falta de madurez de sus hijos y es
amable incluso cuando ellos no lo son; una madre amorosa no tiene celos de
la juventud de sus hijos, ni la usa como arma arrojadiza cada vez que se
sacrifica por ellos. Una madre amorosa no empuja a sus hijos para que hagan
las cosas a su manera, no se muestra irritable, incluso cuando la varicela
la ha mantenido encerrada en casa con tres niños pequeños llorando y
quejándose durante dos semanas y no se muestra resentida con el hijo que
trajo la aflicción a la casa, en primer lugar. Una madre amorosa no se
siente aliviada cuando su hijo desagradable acaba por desobedecerla
directamente y ella puede castigarle, sino que se regocija con él cuando
colabora más con ella. Una madre amorosa está dispuesta a cargar con la
responsabilidad de sus hijos, cree en ellos, tiene esperanza en la habilidad
individual de cada uno de ellos para ser una luz en un mundo en tinieblas, y
soporta todos los dolores de espalda y las aflicciones para conseguirlo. Una
madre amorosa realmente no se muere nunca. En cuanto al pan hecho en casa se
consumirá y se olvidará; en lo que se refiere a los suelos limpios no
tardarán en estar cubiertos de polvo y de marcas de tacón. Y en lo que se
refiere a los niños, ¿qué voy a decir? Hay juguetes por todas partes, los
amigos y la comida son importantes para ellos, pero cuando se hagan mayores
será la manera cómo la madre les ha querido lo que determinará cómo aman a
los demás, y de ese modo ella seguirá viviendo en los corazones de sus
hijos.
Gracias a Barbara Johnson por su colaboración en este artículo.
A todas las madres latinas quiero desearles un feliz dia de las madres y que
nuevamente hayamos podido compartir a través de éste artículo una fecha tan
especial. Reciban un fuerte abrazo y hasta la próxima edición.
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